Desde Alianza por el Clima por el Clima, nos sumamos a la Semana Global de Acción promovida durante este mes de septiembre por Climate Action Network. Aquí, su manifiesto, traducido: 

Desde Belém hasta Antalya, los movimientos populares se alzan para poner fin a la energía sucia y emprender una transición justa global hacia un futuro libre de combustibles fósiles.

Nuestro mundo se encuentra en una encrucijada crítica, mientras nuestros pueblos y comunidades enfrentan crisis cada vez más profundas: el colapso climático y ecológico, la escalada de guerras y la militarización, y el aumento de los precios de los alimentos y la energía. Tenemos una ventana de oportunidad para asegurar un futuro seguro y sostenible, libre de la tiranía de los intereses de los combustibles fósiles y con trabajo decente y digno para todos, pero esa ventana se está cerrando rápidamente. Ahora más que nunca, se necesita acción colectiva para alcanzar nuestra visión de un mundo justo, equitativo y libre de combustibles fósiles.

Este mes de septiembre, los gobiernos se han reunido en Nueva York para la 81.ª Asamblea General de la ONU (UNGA 81), cuatro meses después de adoptar una resolución que reafirma la Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre las obligaciones de los Estados de prevenir daños climáticos y pagar reparaciones. Es el momento de exigir que los gobiernos acaten dicha opinión consultiva, desmantelen el sistema de combustibles fósiles, logren una transición justa global y otorguen reparaciones integrales a los países y comunidades afectados, incluidos los pueblos indígenas y las poblaciones afrodescendientes.

Del 14 al 20 de septiembre, la sociedad civil y los movimientos populares se han movilizado en Asia, el Pacífico, África, el suroeste de Asia y el norte de África, América Latina y el Caribe, Europa y América del Norte, como parte de una serie de movilizaciones coordinadas a nivel mundial durante momentos clave, incluidas las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial, la COP31 y la cumbre del G20. Juntas, podemos construir el poder necesario para recuperar nuestro mundo de manos de quienes solo buscan extraer su riqueza y lucrarse a costa de nuestros pueblos y comunidades.

Nuestras 10 demandas para un futuro libre de combustibles fósiles:

No a nuevos combustibles fósiles.

Exigimos el fin inmediato de la expansión de los combustibles fósiles. No a nuevas aprobaciones, licencias, permisos, infraestructuras, exportaciones o ampliaciones para la industria de los combustibles fósiles. No a nueva financiación —pública o privada— para el carbón, el petróleo y el gas. Detener la construcción, por parte de las grandes empresas tecnológicas, de nuevos centros de datos alimentados por combustibles fósiles y energía nuclear. Eliminación gradual, justa y equitativa de toda la infraestructura de combustibles fósiles existente, alineada con los objetivos de mantener el aumento de la temperatura por debajo de 1,5 °C y alcanzar emisiones netas reales cero a nivel mundial para 2050. Los plazos para esta eliminación deben variar según los principios de responsabilidades comunes pero diferenciadas y capacidades respectivas, así como de equidad, priorizando que el Norte Global sea el primero y el más rápido en llevarla a cabo.

Transición directa hacia energía 100 % renovable para todos.

Exigimos una transición directa y justa hacia energía 100 % renovable, garantizando un acceso suficiente, asequible y fiable para toda la población. Priorizar los sistemas de energía distribuida de propiedad pública y comunitaria. Proteger los derechos de los pueblos indígenas, las poblaciones afrodescendientes y las comunidades afectadas, incluido el derecho al consentimiento libre, previo e informado.

Poner fin al greenwashing y a las falsas soluciones.

Exigimos que cese la promoción y financiación de falsas soluciones, tales como los mercados y compensaciones de carbono, la captura y almacenamiento de carbono, la co-combustión con amoníaco y la geoingeniería. Dejar de promover supuestas «energías limpias», incluidas la energía nuclear, la hidroeléctrica destructiva y los biocombustibles a gran escala. No al gas como combustible de transición. Prohibir la publicidad de productos de lujo con alta huella de carbono que agravan la crisis climática, como el turismo vinculado a combustibles fósiles y los vehículos de alto consumo energético.

Destinar financiación climática al Sur Global.

Los gobiernos del Norte Global deben aportar billones en financiación climática pública, predecible, nueva, adicional y que no genere deuda al Sur Global. Implementar medidas permanentes y estructurales de justicia fiscal a nivel nacional y mundial —como impuestos a la riqueza y a los beneficios extraordinarios— para ayudar a financiar la transición. Reducir el gasto militar y redirigirlo hacia la acción y la justicia climáticas. Eliminar los subsidios a los combustibles fósiles. Cancelar las deudas ilegítimas derivadas de los combustibles fósiles.

Hacer rendir cuentas a los contaminadores.

Acabar con la impunidad de las empresas de combustibles fósiles y hacer cumplir la Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Obligar a los grandes contaminadores a pagar. Garantizar que las corporaciones de carbón, petróleo y gas ofrezcan una reparación integral por las pérdidas y daños climáticos, así como por la rehabilitación, remediación y transición a nivel local. Poner fin a los mecanismos de solución de controversias entre inversor y Estado (ISDS) y proteger el derecho de los gobiernos a eliminar gradualmente los combustibles fósiles. Prohibir la participación de cabilderos de combustibles fósiles y delegados de otras industrias contaminantes en las conferencias sobre el clima.

Poner fin a la guerra y al genocidio.

Acabar con las guerras de agresión, la ocupación y la militarización que perpetúan la dependencia de los combustibles fósiles. Detener la compra de bonos de Israel y desinvertir en la guerra y el gasto militar, que desvían recursos públicos destinados a la acción climática. Detener la extracción de combustibles fósiles en territorios bajo ocupación colonial y cesar las transferencias de combustibles fósiles que facilitan el genocidio, los crímenes de guerra y la ocupación ilegal.

Lograr una transición justa e integral

Que reconozca la responsabilidad histórica del Norte, garantice un trabajo decente y digno para todas las personas, ponga fin al extractivismo y promueva la igualdad de género en todas las dimensiones de la transición.


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