• La plataforma cancela la acción que tenía prevista para el 14 de noviembre, coincidiendo con la cumbre climática, para sumar fuerzas con los sindicatos, sindicatos de inquilinas, los movimientos por el derecho a la vivienda y las organizaciones de trabajadoras.
  • Alianza por el Clima recuerda que no hay justicia climática sin viviendas dignas y asequibles y salarios dignos. Reclama políticas públicas que frenen la especulación inmobiliaria, eliminan la continua precarizacion de las trabajadoras y protejan a la población frente a la emergencia climática.

Madrid, 20 de octubre. Alianza por el Clima ha decidido suspender su tradicional movilización durante la Cumbre del Clima de Naciones Unidas (COP31), prevista este año para el 14 de noviembre, con el objetivo de concentrar sus esfuerzos en apoyar la huelga de vivienda y salarios dignos convocada para el próximo 11 de noviembre. Con esta decisión, la plataforma anuncia su adhesión al llamamiento de los sindicatos por y movimientos por el derecho a la vivienda, y anima a sus organizaciones integrantes y a la ciudadanía a participar en las movilizaciones.

La cancelación de su convocatoria propia responde a la voluntad de fortalecer las alianzas entre movimientos sociales en un momento de creciente dificultad para acceder y permanecer en una vivienda digna. La plataforma considera que la crisis de vivienda y salarios, la precarizacion de las trabajadoras, la degradacion de los servicios públicos y la emergencia climática no pueden abordarse por separado, ya que ambas profundizan las desigualdades sociales y afectan especialmente a las personas en situación de mayor vulnerabilidad.

No hay justicia climática sin derecho a la vivienda y salarios dignos

Un hogar digno constituye la primera línea de protección frente a los impactos del cambio climático. Las olas de calor, las lluvias torrenciales y otros fenómenos meteorológicos extremos afectan especialmente a quienes habitan viviendas precarias, mal aisladas o sin recursos suficientes para adaptarlas. Al mismo tiempo, el encarecimiento de los alquileres, la especulación inmobiliaria, salarios insuficentes y la pobreza energética dificultan que una parte creciente de la población pueda disfrutar de unas condiciones de vida dignas y seguras.

Para Alianza por el Clima, la transición ecológica debe garantizar que las transformaciones necesarias para reducir las emisiones y adaptar nuestras ciudades y pueblos al cambio climático no se conviertan en nuevos procesos de exclusión. La rehabilitación energética y la descarbonización de las viviendas son imprescindibles, pero no pueden servir para justificar aumentos abusivos de los alquileres, procesos de gentrificación o la expulsión de quienes ya habitan esos hogares.

Por ello, la plataforma reclama la ampliación del parque público de vivienda social, medidas efectivas contra la especulación inmobiliaria, la protección frente a los desahucios y políticas de rehabilitación energética que prioricen a los hogares más vulnerables y garanticen su permanencia. Asimismo, defiende el acceso universal a suministros básicos de energía renovable y medidas efectivas contra la pobreza energética y frente a la degradacion continua de las condiciones materiales y salariales de las trabajadoras.

Sumar fuerzas para defender derechos comunes

La decisión de suspender la movilización prevista para el 14 de noviembre supone un gesto de apoyo al trabajo de los sindicatos de trabajadoras, movimientos de inquilinas y por la vivienda, que llevan años organizándose frente a la especulación y defendiendo el derecho a un hogar asequible y a unos salarios dignos.

Alianza por el Clima considera que las reivindicaciones por la vivienda, el trabajo, la energía, la movilidad, los servicios públicos y la defensa del territorio forman parte de una misma exigencia: garantizar condiciones materiales de vida dignas para todas las personas, dentro de los límites del planeta.

La plataforma reivindica así la necesidad de superar la fragmentación de las luchas sociales y construir alianzas capaces de disputar unas políticas económicas que, con demasiada frecuencia, anteponen la rentabilidad privada a las necesidades de la población.

La justicia climática también se defiende el 11 de noviembre

La COP31, que se celebrará del 9 al 20 de noviembre en Antalya (Turquía), debe servir para avanzar en compromisos efectivos de reducción de emisiones, abandono de los combustibles fósiles y financiación para una transición ecológica justa.

Sin embargo, Alianza por el Clima recuerda que la respuesta a la emergencia climática no se limita a las negociaciones internacionales. También se construye en nuestros barrios, pueblos y ciudades, defendiendo el acceso a la vivienda, a la energía y a los servicios públicos, así como la protección frente a los impactos climáticos.

Por este motivo, la plataforma ha decidido trasladar su apoyo y capacidad de movilización a la jornada del 11 de noviembre, reforzando unas reivindicaciones que considera inseparables de la justicia climática.

«Defender el derecho a una vivienda y vida digna es también defender el derecho a vivir en un planeta habitable. Defender salarios dignos y servicios públicos es esencial. Frente a la emergencia climática, la crisis de vivienda y la precarización de salarios y servicios públicos, necesitamos más derechos, más organización colectiva y políticas que sitúen la vida por delante del beneficio económico», afirman fuentes de la organización

Alianza por el Clima reafirma así su compromiso con una transición ecológica que no deje a nadie atrás y con la construcción de alianzas entre movimientos sociales para garantizar que la respuesta a la crisis climática contribuya también a combatir las desigualdades.


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