26 DE ABRIL DE 2026, SANTA MARTA, COLOMBIA – Mientras más de 50 países se preparan para reunirse en la Primera Conferencia Internacional sobre la Transición para Abandonar los Combustibles Fósiles, coorganizada por los gobiernos de Colombia y los Países Bajos, una poderosa coalición global de organizaciones de la sociedad civil, comunidades en primera línea, pueblos indígenas, afrodescendientes, mujeres, jóvenes y trabajadores lanzó hoy oficialmente la Declaración de los Pueblos por una Transición Rápida, Equitativa y Justa hacia un Futuro Libre de Combustibles Fósiles.
Lanzada desde el puerto carbonífero de Santa Marta, la Declaración sirve como un plan definitivo para una transición justa basada en los derechos humanos, la democracia energética y la justicia climática. Forjada tras meses de diálogo colectivo, la Declaración Popular unifica diversas demandas globales en una visión cohesiva, afirmando que la era de la negociación ha pasado y que debe comenzar la era de la implementación.
La Declaración enmarca la crisis climática como una consecuencia directa de un sistema global arraigado en el capitalismo, el colonialismo y el militarismo, vinculando explícitamente la dependencia de los combustibles fósiles con la agresión geopolítica. Lanza un llamado urgente a los gobiernos para que reconozcan la enorme deuda ecológica que el Norte Global tiene con el Sur Global.
La coalición exige que la próxima «coalición de los dispuestos» se comprometa con mecanismos concretos y vinculantes para una eliminación rápida, justa y financiada de los combustibles fósiles; una que rechace las soluciones falsas y proporcione financiamiento público incondicional que no genere deuda y reparaciones completas, esenciales para la supervivencia de las comunidades y del planeta.
Lidy Nacpil, coordinadora del Movimiento de los Pueblos Asiáticos sobre Deuda y Desarrollo (APMDD): «Los ojos del mundo están puestos en Santa Marta esta semana. Estamos aquí para recordar a los gobiernos que una transición justa es una cuestión de supervivencia para nuestras comunidades, que requiere una financiación pública masiva para el clima y reparaciones completas por la deuda climática contraída con el Sur Global. Estamos aquí para asegurarnos de que la “coalición de los dispuestos” genere compromisos claros y mecanismos concretos para una eliminación rápida, justa y financiada de los combustibles fósiles, una que rechace las soluciones falsas y proporcione los recursos incondicionales y que no generen deuda necesarios para sostener a nuestros pueblos y nuestro planeta».
Tasneem Essop, directora ejecutiva de Climate Action Network (CAN) International: «El Sur Global rechaza de manera inequívoca las promesas voluntarias que solo sirven para profundizar nuestra dependencia neocolonial. Estamos aquí para exigir que los gobiernos demuestren la voluntad política de romper las cadenas de la extracción colonial de una vez por todas. Los países reunidos en Santa Marta deben establecer compromisos vinculantes y mecanismos globales concretos para una eliminación rápida, justa y totalmente financiada. Esto requiere enfrentar las causas fundamentales del capitalismo colonial, rechazar las soluciones falsas y ofrecer reparaciones incondicionales que no generen deuda, esenciales para restaurar nuestra soberanía y asegurar la supervivencia de nuestros pueblos y nuestro planeta.»
Amarilys Llanos, miembro de la Alianza Colombia Libre de Fracking, dijo: «La Declaración de los Pueblos para una Transición Rápida, Equitativa y Justa hacia un Futuro Libre de Combustibles Fósiles, con sus 15 principios, se erige como el único camino que deben tomar los 50 gobiernos reunidos en Santa Marta para establecer mecanismos vinculantes de cooperación internacional basados en la justicia. El mensaje es claro: los gobiernos deben traducir nuestros principios en acciones concretas que respeten la soberanía de los territorios y sus comunidades.»
Javier Andaluz Prieto, coordinador de Alianza por el Clima: ”Los gobiernos aquí presentes no se pueden ocultar más en la inacción de otros, deben responder a sus declaraciones y hacer de este momento un punto de inflexión hacia un tratado vinculante capaz de dar esperanza ante el coste humano de la economía fósil. Santa Marta es una llamada no sólo al fin de la extracción de fósiles, sino también, al establecimiento de la solidaridad mediante compromisos, para que paguen los contaminantes, el fin de una deuda que ancla al Sur Global a los fósiles y el fin de los mecanismos que, como los ISDS, protegen a las empresas frente a los derechos de las personas que habitan los territorios.»
La declaración enuncia 15 principios para una transición justa, centrados en:
- Rápida, transformadora y basada en la ciencia: La transición debe ser una reforma sistémica guiada por una ciencia climática rigurosa (limitar el calentamiento a 1,5 °C y alcanzar el cero real para 2050) al tiempo que se recurre al conocimiento indígena, ancestral y popular.
- Justa y equitativa (basada en la responsabilidad histórica): Reconoce la responsabilidad histórica y actual del Norte Global, exigiéndole que lidere la velocidad de la eliminación gradual y proporcione financiamiento climático adecuado y basado en subvenciones como reparación al Sur Global.
- Abordar la pobreza energética y el acceso universal: Garantiza el derecho universal al acceso a la energía suficiente, sostenible, justa en materia de género y no racista, tratando la energía como un bien público y priorizando los sistemas descentralizados y de propiedad comunitaria.
- Eficiencia, suficiencia, soberanía y uso responsable: Prioriza la reducción del consumo excesivo (especialmente por parte de las élites y las corporaciones) y la suficiencia material por encima de la acumulación de capital, rechazando los modelos extractivistas incluso para las transiciones «verdes».
- Democracia y soberanía energéticas: Promueve la propiedad democrática, comunitaria y pública de los sistemas energéticos, asegurando que las decisiones sean tomadas por los pueblos y los territorios en lugar de por las corporaciones, con una participación profunda en la planificación.
- Derechos humanos e inclusión centrados en las personas: Se centra en los derechos de los trabajadores, las mujeres, los migrantes, los pueblos indígenas, los afrodescendientes, los jóvenes y los sectores marginados, desmantelando activamente la discriminación basada en el género, la raza, la clase y la casta.
- Gobernanza democrática de la tierra, el agua y los recursos naturales: Garantiza una gobernanza equitativa del patrimonio natural, protegiendo la biodiversidad, la seguridad hídrica y los sistemas alimentarios, al tiempo que respeta los derechos territoriales comunitarios e indígenas y promueve la agroecología.
- Gestión sostenible y equitativa de los minerales de transición: Exige normas estrictas de derechos humanos y medioambientales para la extracción de minerales de transición, rechaza el extractivismo, promueve una economía circular y prohíbe el uso de minerales con fines militaristas.
- Justicia ecológica, integridad y regeneración: Va más allá de la mera eliminación gradual hacia el desarrollo regenerativo, protegiendo la biodiversidad y restaurando los ecosistemas, al tiempo que respeta los Derechos de la Naturaleza.
- Movilización de financiamiento adecuado y justo: Exige la eliminación de las barreras financieras, la cancelación de las deudas ilegítimas y la provisión de financiamiento climático adecuado, público y que no genere deuda por parte del Norte Global como reparaciones, sin condiciones políticas.
- No a las soluciones falsas: Rechaza explícitamente las distracciones como la captura de carbono (CCS/BECCS), la energía nuclear, la co-combustión de hidrógeno/amoníaco, los mercados de carbono, la bioenergía a gran escala y la incineración de residuos que retrasan la eliminación gradual o perjudican a las comunidades.
- Soberanía, paz y justicia global: Vincula la descarbonización con la desmilitarización, afirmando que las guerras y el militarismo son principales impulsores de las emisiones y obstáculos para la justicia; exige el fin de la agresión y la ocupación, y la reorientación del gasto militar hacia sistemas que sostengan la vida.
- Justicia reparadora y transformadora: Exige el desmantelamiento de las estructuras históricas de desigualdad (colonialismo, esclavitud, patriarcado) y la provisión de reparaciones por los daños causados por la extracción y el uso de combustibles fósiles, incluido el reconocimiento de la trata transatlántica de esclavos como un crimen contra la humanidad.
- Solidaridad y cooperación internacional: Aboga por una cooperación global basada en responsabilidades diferenciadas, el intercambio de tecnología y el apoyo a un Tratado vinculante sobre combustibles fósiles, rechazando el colonialismo verde y la captura corporativa de los procesos multilaterales.
- Cambio de sistema: Afirma que la crisis climática requiere una reestructuración integral del sistema económico, político y social, alejándose del capitalismo, el patriarcado, el racismo y el extractivismo hacia un orden regenerativo, democrático y equitativo.
La Declaración exige acciones inmediatas y concretas:
- Una eliminación gradual completa, equitativa y justa de los combustibles fósiles, alineada con el objetivo de mantener el calentamiento por debajo de 1,5 °C y alcanzar emisiones reales globales cero para 2050
- Una transición rápida, directa, equitativa y justa hacia una energía 100 % renovable; garantizar el acceso equitativo y universal a la energía renovable
- El fin de las barreras a la transición y la búsqueda de soluciones
- Una transición justa y integral
La Declaración Popular se verá reforzada con jornadas mundiales de acción bajo el lema «Fossil Free Rising», en las que comunidades de todo el mundo se movilizan para exigir la voluntad política necesaria para una transición justa. El movimiento también destaca que la reciente Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia confirma que los Estados tienen la obligación legal vinculante de actuar, por lo que cualquier retraso adicional constituiría una violación del derecho internacional.
El texto completo de la Declaración Popular para una Transición Rápida, Equitativa y Justa hacia un Futuro Libre de Combustibles Fósiles y los detalles sobre las acciones globales están disponibles en www.fossilfreerising.org

